jueves, 22 de marzo de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ (Entrada (16)

Blanca alzó del suelo a la pequeña Carmen y limpió su cara,amarronada, con energia. Mientras el perro se sacudia el fango,dejando apenas espacio a Urrutia y a Armand que completamente embadurnados se miraban exaustos sin fuerzas para levantarse. Atras quedaba la odisea de cruzar por el interior del angosto tunel, lleno de tuberias y superar, gracias al providencial can, la reja que impedia el paso al otro lado.
Descansaron unos minutos. Luego habló Urrutia.
.-.- Hemos de cruzar al otro lado de la autovia y llegar al pueblo. Conozco a alguien de confianza que nos dará alojamiento.-
Aunque el tráfico a aquellas horas de la noche era escaso, cruzar la autovia A.2 en plena oscuridad era ciertamente peligroso. Habia que medir muy bien las distancias.
.- Cuando diga ya hasta la mediana y nos paramos.- ordenó Blanca haciendose cargo de la situacion.
Habian encontrado una cinta de plastico con la que improvisar una correa para el perro.
Blanca dió la mano a la niña, ésta sujetó al can y a la voz de ¡ya! Cruzaron hasta el lugar seguro. Urrutia y Armand les siguieron. En un segundo salto acabaron de cruzar la autovia.
Empezaron a andar en dirección a Torrejon. El perro les guiaba adelantandolos unos metros para volver luego moviendo la cola como si de un juego se tratara. Asi anduvieron un buen rato por el estrecho margen hasta encontrar aliviados un camino que bajaba hasta la orilla de un riachuelo. El sendero alli era amplio y discurria paralelo a la autovia.
Una luna creciente se reflejaba en el rio De repente el can cruzó entre las cañas de la orilla y chapoteó en el agua saltando y sumergiendose. La niña bajó a lavarse la cara y los brazos, los demas tras un momento de duda la imitaron.
Siguieron andando, el cauce se estrechaba y en la otra orilla ya se distinguian las luces de lo que parecia un poligono industrial, cruzaron por un pequeño puente y llegaron a una desierta avenida, alli el perro se detuvo, olisqueo el aire y de repente salió corriendo hasta detenerse cien metros calle arriba a la luz de una farola junto a un viejo citroen aparcado y ladró por primera vez. Ellos no podian saberlo pero el sensible morro del animal habia detectado un olor peculiar. El hombre del coche chasqueó los dedos y le conminó a alejarse. El perro algo confuso movió la cola y regresó con el grupo.
Siguieron un km más por la avenida que les acercaba al centro de la poblacion hasta que en una esquina el can se detuvo. Se arrojó sobre el asfalto rascando freneticamente su lomo contra el suelo y reclamando con las patas en alto una caricia. La niña se agachó y besó con suavidad su cabeza, apretando sus labios sintió aquel grumo de inteligencia canina latir contenido en aquel espacio de piel y huesos.
.- can bonico, can bonico, merced a ti nos salvamos.-dijo la niña comprendiendo que el perro debia seguir su camino.
El animal la miró como la primera vez en la alambrada y profirió un sonido tan semejante a un suspiro humano que todos quedaron sin palabras. Despues agitando la cola se fue calle arriba.
Durante un largo minuto le vieron alejarse por la acera y a todos les quedó en el animo un sentimiento infinito de nostalgia. En una baja frecuencia imperceptible para el oido humano, pero detectado por el inconsciente, les seguia llegando desde lo más profundo de la noche la despedida del hermano perro. .- can bonico, can bonico.- repetia la niña sin contener sus lágrimas.
Media hora despues ya caminaban por el centro de Torrejon. El profesor Urrutia habia contactado con un colega hijo del dueño de una inmobiliaria y podian disponer de uno de los apartamentos que tenian por alquilar. Alli les esperaba, pese a la hora intempestiva, para darles la llave.
El hombre escuchó el resumen de la situacion y acordaron que al dia siguiente les ayudaria en todo lo que pudiera.
Asi por fin, despues de tantas aventuras vividas en las últimas horas, pudieron subir al apartamento. Blanca y la pequeña Carmen dispondrian de la habitacion principal y Armand y Urrutia de la otra más pequeña.
Armand descorrió discretamente el visillo de la ventana de su habitación y miró a la calle. Empezaba a amanecer. Ningun coche circulaba por la moderna avenida. Solo un viejo citroen aparcado en la otra acera rompia con un toque anacrónico la armonia del paisaje urbano.

sábado, 17 de marzo de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ (Entrada 15)

El coronel Santos llegó a la terminal militar de la base,minutos despues que lo hicieran el inspector Gallego, el agente Ramirez y la enfermera. El espectáculo que presenció era bochornoso. Tumbado en un banco Ramirez aguantaba impávido,más bien ausente, la retahila de insultos que le dedicaba su superior. Con sus gritos el inspector intentaba acallar el sentimiento de profundo ridículo que le invadia.
.- Me puedes explicar pedazo de inutil como se han podido esfumar!.- Y la enfermera... que hacia la enfermera....-
Un reducido grupo de agentes de servicio hacian corro en silencio.
.- Perdoname Ramón- Se dirigió al coronel Santos.- ¡Todo iba bien hasta que ese maldito piloto enloqueció! ¡Habria que fusilarlo!.- Y lanzó un puño al aire con un gesto de desesperación.
.- Ya depuraremos responsabilidades cuando termine todo esto. Pero ahora conviene actuar con cautela. Lo importante es dar con ellos.Y No pueden ir muy lejos. Ya tenemos a un grupo buscándolos.-
Santos, dicho esto, tomó del brazo a Gallego y ambos cruzaron el amplio vestibulo hasta las escaleras, una vez alli bajaron dos pisos hasta el segundo sótano. Anduvieron por un pasillo tenuemente iluminado por un arcaico fluorescente hasta llegar a una puerta acorazada. Santos colocó su dedo indice en el lector de huellas. En una pequeña pantalla apareció su nombre. El inspector Gallego repitió la operación. Un minusculo destello activó el mecanismo de apertura y la puerta se entreabrió. Con un suave empujón pasaron a su interior. El espacio amplio y diáfano al que accedieron nada tenia que ver con el cutre y oscuro del que venian. Todo era moderno y funcional y la luz llegaba de multitud de ojos de buey distribuidos por el techo, una melodia relajante se oia a traves de los altavoces y en una enorme pecera parecian danzar siguiendo la música una variedad de peces elegidos por sus colores y que creaban una atmosfera armoniosa de delicado equilibrio.
.-Los americanos han compartido, hace unas horas, los resultados de las investigaciones en las que trabajaba Harding.- dijo Santos .- Ahora sabemos que antes de que lo asesinaran trabajaba en la hipótesis de que en los lugares donde se producen las apariciones y las desapariciones existe una presión histórica que las provoca.
.- ¿Una presión histórica?.- preguntó Gallego con el pragmatismo escéptico que le caracterizaba.
.- Si, lugares de historia comun en las dos realidades, antes de la bifurcación.
.-¿Y eso de que nos servirá a nosotros?.-.-
¡Pues que ahora sabemos donde situar a nuestros agentes para entrar, llegado el caso, en su realidad. ¿No lo entiendes?. Por primera vez no iremos a remolque. Mañana mismo colocaremos a alguien en la ermita donde apareció la niña. Al ser tan reciente el salto dimensional, es posible que la energia que los provoca siga aun latente.- concluyó Santos.
Seguian andando ahora llegaban a la zona más restringida , el complejo nº 3, alli era donde retenian a los aparecidos de Europa Sur. Ante la puerta Santos despidió a Gallego.
.- Ves a cambiarte de ropa y luego te incorporas al "confesionario",.-
Un gesto amistoso rubricó las palabras del coronel.
El inspector agradeció la actitud de su superior, quizas detalles asi eran los que diferenciaban a los reflexivos arquitectos de la sociedad de los sanguineos subordinados a los que él reconocia pertenecer. Motivos tenia de sobra Santos para patearlo sin compasión y sin embargo pensando en el objetivo a cumplir le daba un respiro.
LLegó a la zona de descanso. En su taquilla guardaba un chandal y una muda completa, no era la primera vez que pasaba la noche en la base. Luego empezó a desvestirse. Le resbalaban los dedos y le costó quitarse la ropa. Todavia estaba empapado. Con una toalla al hombro se dirigió a la ducha. Necesitaba entrar en calor y relajarse. Con el agua caliente cayendo sobre su cabeza empezó, por primera vez en horas, a sentirse dueño de la situación. No tardarian mucho en detener a los fugitivos. Entonces actuaria con decisión y evitaria, como fuese, que la agente de los mozzos informara a Santos de que manera habia obtenido la información confidencial.
Luego empezó a soñar despierto. Se abstraia de tal manera que era capaz de seguir un guión que en su fantasia retocaba constantemente y en el que él era indudablemente el protagonista. Estaba en las Naciones Unidas ,el dia de la victoria. Habian conseguido cerrar el tunel cuántico y él, entre otros, recibia el reconocimiento de la humanidad. Como concesión a su afición futbolistica sonaba el himno de la champion ligue. Era realmente lo más identitario que conocia.
Cerró por fin la llave de paso y empezó a secarse, salió de la ducha aun con las notas sonando en sus oidos y en un instante comprobó que el sueño se habia convertido en pesadilla.
No, no podia creer lo que estaba viendo! Alli sentado frente a su taquilla estaba aquel incordiante individuo. Aquel cobarde desertor, aquella mosca cojonera que habia vuelto para complicarlo todo. No, no podia ser!
.- ¿Donde Armand está.- Fue la pregunta que el profesor Urrutia le dirigió, mientras en su mano sostenia una especie de pistola con la que le apuntaba.
Gallego estaba desnudo e indefenso, pero su mente trabajaba a toda velocidad. Algo definitivamente no cuadraba en aquella situacion. Era ciertamente el profesor Urrutia pero ¡aquella barba de al menos una semana! Y aquella camisa de cuadros, no lo recordaba vestido asi en el avion. ¡Y la voz, la voz tenia una entonacion profunda, distinta a la nasal y desagradable del profesor.!
.- La pregunta dificil no es. ¿Donde Armand está?.- Repitió Urrutia, o quien fuese, con el mismo tono,pero elevando amenazadora el arma.
El policia intentó hablar pero sentia muy seca la boca . Le costaba respirar. La mirada de Urrutia le conmimaba con mayor dureza que cualquier palabra a darle una respuesta. De repente brilló una luz y sintió una dolorosa descarga en la pierna que le hizo desplomarse.
Urrutia empezaba a impacientarse.
.- Se ha escapado contigo.- consiguió tartamudear el inspector, mientras intentaba inutilmente levantarse.
.- Hacia donde se ha escapado.- volvió a preguntar el profesor, esbozando una ligera sonrisa.
.- Creemos que hacia el sur por la pista 05. La niña va con él.- Añadió el inspector intentando congraciarse con su captor. Ahora comprendia horrorizado quien era aquel Ente que le amenzaba.
.- La pequeña está bien y todos los demas tambien. Podemos llegar entre todos a una solución. Habia visto alzarse el punto de mira del arma y esperaba lo peor.
El doble del profesor Urrutia apretó el gatillo. Gallego recibió una nueva descarga más dolorosa que la anterior y quedó completamente paralizado, a duras penas podia respirar.
.- No moriras....- Le dijo con la misma inquietante voz de antes y con un gesto extrañamente compasivo colocó la toalla, haciendo de almohada, bajo la cabeza del inspector. Luego abandonó sigilosamente el lugar.
Al salir al exterior rehizo el camino de la ida. Volvió a pasar por la puerta de cristal blindado y preguntó al agente de guardia como llegar a la cabecera de la pista 05.
.- Si quiere ir por fuera justo al lado de la 05 pasa la autovia.-
Contestó el policia divertido ante el estrafalario personaje . .-¡ Que curiosos son estos cientificos, y vaya peligro.- pensó al verle alejarse conduciendo a trompicones un obsoleto citroen con la chapa de un lateral completamente abollada!

lunes, 12 de marzo de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ(Entrada 14)

Cuando el avión tocó pista y empezó a frenar el agente Ramirez respiró aliviado, por lo menos en lo que a él concernia la misión llegaba a su final. Sonrió a Armand y le guiñó un ojo. Vieja táctica policial de dar confianza al detenido para que no incordiara. Y en un acto mecánico se libró del cinturón de seguridad. El avión seguia frenando y en pocos segundos se detendria.
Armand giró su rostro y miró a Blanca, aun seguian con las manos entrelazadas, pero ¿hasta cuando? Se preguntaba. De repente una súbita aceleración lo impulsó con fuerza hacia adelante. Un segundo despues un bandazo hacia la izquierda lo mantuvo literalmente en el aire retenido tan solo por el cinturon de seguridad y entonces pudo ver, como en una secuencia relentizada, cruzar al agente Ramirez, volando, el pasillo varias filas adelante hasta estrellarse contra el respaldo de un asiento. Luego todo volvió a acelerarse. Un nuevo bandazo de la nave, esta vez a la derecha. Estaban saltando sobre un terreno irregular, cabalgando un corcel desbocado que parecia conducirlos a la catástrofe. Blanca clavaba las uñas como si la mano de él pudiera ejercer de freno, Armand cerraba los ojos esperando el impacto. Entonces de manera brusca el avión se detuvo. Y el grito contenido de todo el pasaje se oyó dentro de la nave por encima de la voz de los altavoces que ordenaban la evacuación.
En el último asiento, la enfermera que custodiaba a la niña permanecia en estado de schok. Armand ´liberó a la pequeña del cinturon de seguridad y la tomó en brazos. Un inquietante humo empezaba a salir de las rejillas de ventilación. Era necesario huir cuanto antes. Blanca y Urrutia permanecian de pie algo aturdidos. Armand les apremió a abandonar la nave. Juntos se dirigieron a la puerta izquierda del aparato. Un tobogan amarillo muy inclinado era lo que les separaba de tierra. Formaron una precaria cola resistiendo las embestidas de quienes querian adelantarse y cuando llegó su turno ante el apremio de la azafata saltaron los cuatro. Primero Armand con la niña en brazos luego Blanca y por último ayudado por un decisivo empujon el profesor Urrutia.
Cayeron sobre un gran charco de agua que les empapó por completo. LLovia intensamente. Rápidamente se alejaron del avión. En la distancia se podian ver una larga fila de luces intermitentes que se acercaban y sobre el sordo estruendo del agua empezaba a imponerse el agudo y penetrante sonido de las sirenas.
.- Vamos, si logramos salir de la base conozco un lugar seguro.- dijo Urrutia.
Los tres corrieron tropezando en los agujeros del cesped, metiendose en los numerosos charcos. Cuando llegaron al asfalto Urrutia relevó a Armand y cargó con la niña. Miraron hacia atras varias veces, nadie les seguia. La confusión alrededor del avion era todavia muy grande. LLegaron por fin a la cabecera de la pista, donde se acababa el asfalto y empezaban las luces blancas y amarillas. Alli no habia nadie. Siguieron hasta llegar a una valla metálica muy alta rematada por una alambrada.
.- ¡No podremos saltar esto!. dijo Blanca, imponiendo su voz al ruido de la lluvia.
.-Estamos atrapados en una base militar!.- Reconoció derrotado Armand.
Blanca se fijó en el matorral que crecia junto a la valla. Los matojos subian, en algunos lugares, hasta la mitad de su altura. Aunque inhóspito era el único refugio. Necesitaban un respiro , aunque solo fuera para bajar las más de cien pulsaciones por minuto que Urrutia comprobaba en el pulso de su muñeca.
.- ¡ Por lo menos ahora apenas llueve.- afirmó Blanca mientras se agachaba e iluminaba con la luz de su teléfono buscando algun resquicio en la base de la valla. Al apagarlo se asustó al ver el reflejo de dos pupilas que fijamente la miraban.
.-¡Joder,¿que es eso?.- No pudo evitar la exclamacion al mismo tiempo que daba un paso atras.
.- Es un can! Contestó la niña dejando oir su voz por primera vez. Todos quedaron en silencio, inmoviles.
.- can, can bonico.- Repitió la pequeña , con el tono de voz más cariñoso que nunca hubieran escuchado Habia dejado de llover y entre las nubes que cruzaban veloces aparecia timidamente la Luna.
Entonces de entre los matojos salió un perro negro, un inconfundible labrador que se aproximó moviendo la cola, acercó su nariz a la niña y lamió su cara. Ella rió por primera vez.
.-Este perro no debe ser de la base. Quizas se cuela por la valla.- reflexionó Armand
.-¡Si pudiera sacarnos de aqui! Expresó su deseo Blanca.
La niña abrazada al animal empezó a susurrarle, éste alzaba las orejas con atención canina mientras parecia afirmar con la cabeza, asi estuvieron unos segundos ante la emocion de todos. Despues se levantó de un salto, sacudió el agua acumulada en su lomo y echó a andar. Siguieron el recorrido de la valla unos cincuenta metros y despues los guió hasta el lecho de un pequeño torrent. Iluminandose con la luz de los telefonos comprobaron que en realidad era una trinchera por la que pasaban dos tuberias de plástico. Estas iban perpendicular al muro de alambre y parecia que discurrian por debajo de la valla. Habia un pequeño tunel medio inundado por el que el perro se adentró. Ellos, con la niña en cabeza del grupo, le siguieron.

martes, 6 de marzo de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ (Entrada 13)

Armand miraba con insistencia a Blanca. No podian hablar con libertad delante del agente Ramirez. Ella trató de tranquilizarle apretando con fuerza su mano. Limpió con presteza una lágrima que anunciaba su desconsuelo. Solo un milagro podria ayudarles a escapar.
Cuando el inspector, de nuevo en la cabina, comunicó a los pilotos que se pusieran en contacto con la frecuencia de Torrejón, el Airbus disponia de combustible para volar 40 minutos.
Debieron elevarse por encima de la masa de nubes y alejarse en dirección contraria antes de poder iniciar la aproximación a Torrejón.
.- Iberia 321 descienda y mantenga 2000 para interceptar ILS a pista 05. No tienen tráfico notificado en aproximación y final.-
Gatell inició por segunda vez el procedimiento de aterrizaje. Se prometió que nunca más activaria los spoilers a menos de 100 pies. Solo él que habia sentido la palanca en su mano sabia lo cerca que estuvieron de estrellarse tan solo quince minutos antes.
Gallego se sentaba detras de los pilotos. Solo un minuto antes habia hablado con su superior el coronel Santos y le habia confirmado que el avión estaba bajo control. A pie de pista les esperaba un discreto equipo de agentes para trasladar a la niña y a Armand al cuartel general "Europa Sur". En cuanto a la agente de los mozzos y el profesor Urrutia intentaria reconducir la situación y pactar tácitamente con ellos la justificación de su presencia en aquel viaje.
.- Baja la velocidad a 160 y pon un punto más de flaps.- dijo el comandante Varela
.- "five hundred" quinientos pies ¿Gear down? preguntaba el copiloto Gatell
.- Gear down. Vigila el viento, ahora lo tenemos cruzado por la derecha.- dijo Varela.
Salieron de la nube, la pista iluminada apareció en la distancia. La lluvia obligó a activar los limpia parabrisas .
.- Baja a 140. Flaps full.
.- Flaps full.
.- Iberia 321 autorizado a aterrizar, pista 05, viento 070,25
.- .-Recibida autorización Iberia 321, viento 070,25.- Contestó Varela.
Lentamente el avión fue descendiendo, salvando las turbulencias. El sistema de lectura automática de altura marcaba las altitudes sobre el terreno. Fifty, forty, twenty, ten, five..Ya estaban sobre la pista. El comandante tiró la palanca de potencia hacia atras y elevó ligeramente la proa del avión mientras dejó que las ruedas traseras tocasen la pista. Cuando notó su contacto Varela puso los spoilers y activó la reversa. Frenaban. El inspector Gallego notó como su cuerpo se proyectaba hacia adelante . Se agarró al respaldo del asiento del copiloto. Frenaban, frenaban...
.- ochenta nudos.- dijo el copiloto.
Varela dejó ir la palanca de potencia y cerró la reversa. Entonces ordenó a su copiloto que se cogiera fuerte y apretó al máximo el pedal izquierdo. El avión torció violentamente hacia babor.
El zarandeo inesperado arrojó al inspector contra el asiento del comandante.
.- .-¿Pero que haces?.- gritó el copiloto. Sorprendido por la maniobra de Varela.
El avión se salió de pista y rodó sobre la hierba. Todo empezó a saltar en la cabina. Detras se oian los gritos de los pasajeros y el estruendo producido por los platos y objetos de metal que caian al suelo. El comandante pisó ahora el pedal derecho para corregir la deriva del avión y con la punta de los dedos de sus pies, frenó al maximo. Los tres ocupantes de la cabina quedaron prendidos solo por los cinturones, mientras el avión derrapaba por la hierba mojada. De golpe el aparato se detuvo. Todos se golpearon la nuca con el reposa cabezas.
.-¡ Evacuación , Evacuación!.- Gritó el comandante anunciando la emergencia.
Se escucharon dos "dong" seguidos y los gritos de los pasajeros, detras de la puerta de la cabina, aumentaron de intensidad.
.-¡ Puertas abiertas, rampas armadas y desplegadas. ¡Evacuen!.- Dijo una voz a traves de los altavoces . Era una de las azafatas.
¡Que grandisimo hijo de puta!.- gritó el inspector Gallego.
Varela apretó un botón y bloqueó la puerta que comunicaba la cabina de mando con el pasaje Y con un gesto decidido apagó los motores.
¡Evacuamos Gatell! Dijo por fin el comandante mientras abria la ventana.
El copiloto se levantó de golpe y abrió una pequeña caja encajada en la pared derecha de la cabina y sacó una cuerda. "Escape rope" indicaba un cartel rojo pegado en la misma cuerda. El copiloto la entregó al comandante y éste la ató a una anilla que habia en el lateral de la ventana. Con la lluvia entrando a raudales,Gallego porfiaba en abrir la puerta de la cabina, mientras maldecia a sus compañeros de viaje.
.- No se puede abrir el golpe debe haberla atrancado.- Mintió Varela.- Nosotros saltamos, vd haga lo que le salga de los cojones.-.
El comandante Varela se agarró a la cuerda, pasó al otro lado de la ventana y con la cuerda entre sus piernas se deslizó hasta el suelo. El copiloto siguió al comandante.
.- Espero que los jovenes que perseguian hayan podido huir!.
El inspector no olvidará la lección recibida.
Los últimos pasajeros saltaban por los cuatro toboganes de evacuación , mientras Varela miraba hacia arriba. El inspector tambien lo miraba sin atreverse a salir y dejarse caer por la cuerda treinta minutos despues los pasajeros, aun en estado de schok se agrupaban en la pequeña terminal de la base de Torrejon. El mismo comandante , ayudado por la jefe de cabina repasó la lista del pasaje. No contó a los tres policias, los habia visto desaparecer corriendo en dirección a la base militar. Faltaban otros cuatro, Alejandro Urrutia, Armand Rotllan, Blanca Laje y una niña, una tal Carmen Aranda.

domingo, 4 de marzo de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ (Entrada 12)

.-Muchas gracias caballeros!.- Dijo el inspector con un deje de sorna,mientras marcaba un numero en su inseparable teléfono..-
.- Sube a 6000 pies y recoje losflaps, velocidad 25o, manten el rumbo de pista y notifica a Barajas que hacemos "go around".- Ordenó el comandante al copiloto.
Permanecia de pie, mirando con creciente odio al inspector. ¡Aquel arrogante policia habia secuestrado su avión! ¡ Pero aquello no quedaria asi!.
La voz del comandante informando que la situación a bordo quedaba bajo control dió un respiro al aterrorizado pasaje.
Ramirez, el ayudante de Gallego, vivió todo el episodio desde las últimas filas del avión, junto a la niña y la enfermera que les acompañaba. Sabia de la presencia del periodista y de la mozzo, acompañados sorprendentemente del profesor Urrutia. Ya no importaba que le vieran y era muy probable que el inspector le necesitara. Sin dudarlo se libró del cinturon de seguridad y a grandes zancadas se dirigió a la cabina.
Blanca creyó estar soñando cuando le vió pasar veloz por el pasillo y no pudo reprimir un exabrupto.
.-¿Que hace aqui este cabronazo?.-
.-¿Quien?.- Preguntaron al unisono el profesor y el periodista.
.- Este tio es un ayudante del inspector Gallego. Estaba en la casa custodiando a la niña.-
Comentó la joven mientras su mente trabajaba buscando una explicación.
.- Nos han seguido. Debieron seguiros hasta Bellaterra y despues hasta el aeropuerto.- dijo entonces el profesor.
.-Nos detendran en cuanto aterricemos.- exclamó Armand con voz resignada.
Blanca recuperó su aplomo de policia. Tenia la mirada fija en la cortina tras la que habia desparecido Ramirez.
.-¡Esperad aqui!.- Blanca dejó su asiento y apartando a la azafata que le conminaba a sentarse alcanzó a Ramirez justo en la puerta que daba acceso a los pilotos. Tocó su hombro y con firmeza le anunció.
.- ¡Digale al inspector que la agente Laje quiere hablar con él!.-
El ayudante del inspector no fingió sorpresa y sin apenas girarse llamó a la puerta mientras la advertia.
.-Tendrá que explicar su presencia aqui y de quienes le acompañan.-
.- Es un asunto entre el inspector y yo.- Contestó la joven con la frialdad del jugador que oculta un as en su manga.
Gallego salió de la cabina, al verla no pudo reprimir levantar su puño con rabia.
.-Tendrá que dar cuenta ante sus superiores.- Pero A medida que hablaba iba perdiendo su incial energia. Le temblaban ligeramente las piernas, no podia olvidar su imperdonable descuido. Si se llegara a saber seria el fin de su carrera profesional.
Ella si lo sabia por eso se permitió una sonrisa condescendiente mientras afirmaba.
.-Tranquilo inspector. En este trabajo todos tenemos que dar cuenta alguna vez a nuestros superiores.-
Ramirez intervino, aun con el susto en el cuerpo se desahogó.
.- ¡Joder Joaquin decias que lo tenias todo controlado y casi nos matamos!.-
.- Envié el mensaje a Torrejon un poco tarde y tuve que dar tiempo a que Santos lo organizara todo. Sabes que sin la ayuda de la torre los pilotos nunca habrian desviado el vuelo. ¡ maldito hijo de puta el comandante! Pero se ha jodido y ha tenido que obedecer!.-
Gallego habia recobrado su lenguaje cuartelero lo que indicaba que volvia la normalidad.
-.¿Como está la niña?.-Preguntó a su ayudante. Recordando que su objetivo prioritario era llevarla hasta la base.
.- Durmiendo. En cuanto despegamos la enfermera le suministró un sedante.-
.- ¡ Ya lo ve Blanca! Lamentablemente contra lo que se afirma el fin si justifica los medios. Y mucho más en una lucha por la supervivencia que es en lo que parece que estamos metidos.
Gallego tomó paternalmente a la agente Blanca Laje del hombro. No sabia exactamente que pretendia la mozzo ni que uso haria de la información sustraida pero era necesario ganar tiempo.
.- Ahora es necesario que vayas con Ramirez, sutilmente empezaba a tutearla.- Y protegais a la niña y a Armand y de paso vigilais al profesor Urrutia. Hay una información, a la que por cierto tu no tuviste acceso, .- Estas palabras las remarcó con evidente intención, que nos hacen dudar de sus propositos. ¡ Y recuerda lo que está en juego!.-
Al llegar a la altura de Armand éste no pudo reprimir un gesto de temor.
.-¡Vayan todos al final del avión, alli esperaran juntos!.- Ordenó el inspector mientras regresaba a la cabina de vuelo.
Blanca, Armand y Urrutia ocuparon junto al agente Ramirez la penultima fila del avión. En la última la enfermera mantenia en su regazo a la pequeña Carmen.